APUNTES por Antonio Moreno Soto

Oaxaca se ha convertido en un verdadero epicentro político y de decisiones trascendentales que involucran al propio presidente de la república Andrés Manuel López Obrador. 

Y como “anillo al dedo”, podemos aplicar la famosa frase del priista considerado como uno de los ideólogos y político de avanzada,  Jesús Reyes Heroles, externaba de manera recurrente;

“en política, la forma es fondo». 

Sin duda, los modos, gestos y actitudes; es decir, las formas, son tan relevantes como la materia misma.

Alejandro Murat se adapta a esta frase, su «amabilidad» con AMLO en las múltiples visitas a la entidad, dan cuenta de ello.

Qué méritos tiene el gobernador de Oaxaca. Tomando en consideración que en la entidad vive un palpable caos. Los problemas de inseguridad a la alza, los problemas políticos están a la orden del día, los bloqueos constantes están presentes diariamente en varias regiones y  en la capital. 

Hechos que a los oaxaqueños los tienen hartos y realmente encabronados por la falta de autoridad y la complicidad.

Ante este panorama, Alejandro Murat sin demeritar su capacidad, su mérito es ser hijo de uno de los políticos más astutos y sagaces que tiene el PRI José Murat Casab. A quien detractores lo califican de marrullero, y a quienes ayudó lo califican como un excelente negociador.

Lo cierto, es que  las últimas declaraciones del gobernador de Oaxaca, destacando y apoyando las iniciativas presidenciales, entre ellas la reforma energética, le valió (si se oficializa el rumor), su llegada a la Comisión Federal de Electricidad CFE.

De darse esta designación, en resumen vemos a un Oaxaca, en futuro cercano, a un priismo “MORENIZADO”.