La caseta de «Caracol» de Tuxtepec, ubicada en los límites de Veracruz y Oaxaca es una de las más recurrentes para este tipo de situaciones.

Desde este miércoles 23 de febrero se castigará con hasta siete años de cárcel a quien tome casetas para obtener dinero de los conductores

Este martes se publicó en el Diario Oficial de la Federación la reforma a la Ley de Vías Generales de Comunicación, que castiga con hasta siete años de cárcel a las personas que dañen las vías de comunicación o que tomen o que bloquen las casetas y cobren dinero a los conductores.

«A quienes dañen, perjudiquen o destruyan las vías generales de comunicación, o los medios de transporte, o interrumpan la construcción de dichas vías, o para obtener un lucro interrumpan el tránsito de los medios de transporte y la operación de los servicios de peaje, o total o parcialmente interrumpan o deterioren los demás servicios que operen en las vías generales de comunicación o los medios de transporte, se impondrá sanción de tres meses a siete años de prisión y multa de 100 a 500 veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización“, señala el artículo reformado.

La normativa entrará en vigor a partir de este miércoles 23 de febrero.

La toma de casetas es una forma de manifestación común en México. Regularmente, los manifestantes levantan las plumas y piden dinero a los conductores para dejarlos pasar.